Made for Kids! La nueva política de protección de menores en YouTube

Fuente: Youtube de PewdiePie / Video: Morgz is cancelled

Seguramente en estos últimos días, usted, un asiduo consumidor de YouTube, ha visualizado una nueva política de Términos y Condiciones en la plataforma. ¿La razón? Tanto Google como YouTube tuvieron que pagar una multa de 170 millones de dólares por incumplir la normativa COPPA (Children´s Online Privacy Protection Act por su siglas en inglés) que busca, en buena cuenta, proteger la privacidad de los niños en internet.

Así, con la finalidad de cumplir esta ley, YouTube ha empezado a adecuar su portal. Sin embargo, tanto estas nuevas políticas así como la propia ley COPPA han recibido diversas críticas. Esta nueva política, señalan algunos, no solo afectará a los creadores de contenido de la plataforma sino, que perjudicará a quienes precisamente desea proteger: los niños. 

Aquí, explicaré, pasito a pasito, cada uno de los puntos que necesitas saber sobre esta interesante controversia.   

Cuando la bomba explotó: La multa más grande de la historia.  

En setiembre del 2019, la Federal Trade Comission (FTC) de los Estados Unidos sancionó a Google y YouTube por incumplir con la normativa COPPA. En efecto, según la FTC,  YouTube, por medio de identificadores persistentes que se utilizan para rastrear a los usuarios a través de internet (cookies), recolectó información personal de niños menores de 13 años sin notificar previamente a los padres de esta acción y solicitar su consentimiento.

Y es que YouTube, pese a declararse como una plataforma para personas mayores de 13, en los últimos años se presentó comercialmente como un destino de primer nivel para los niños ante fabricantes de productos y marcas populares. De hecho, de acuerdo con la FTC, tanto Google como YouTube le dijeron a Mattel (Barbie y Monster High) y Hasbro (My Little Poney y Play-Doh) que dicha plataforma es líder en términos de llegada a niños entre 6 y 11 años en comparación con los canales de TV convencionales[1]. Toda la información recopilada por YouTube sirvió para generar valiosos ingresos económicos al portal.  

Fuente: FTC News

Al respecto, la Ley COPPA de protección a la privacidad del niño se encuentra vigente desde el año 1998; no obstante, no fue sino hasta casi veinte (20) años después que YouTube la empezó a aplicar[2]. Este “error” le valió nada menos que 170 millones de dólares a la compañía.

Tal cifra es la mayor multa de todas la impuestas por vulneración de privacidad en internet, lo cual genera un importante precedente en la historia de las multas impuestas por la FTC.

Fuente: FTC News

Las nuevas reglas de juego  

Como parte del trato al que YouTube llegó con la FTC, ahora en adelante, si el canal o video es de “contenido para niños”, se aplicarán las siguientes medidas:  

  • Se desactivarán la posibilidad de colocar comentarios en los videos.
  • No se notificará cuando se suba un nuevo video.
  • No se dará acceso a la función “comunidad”
  • No se mostrará publicidad personalizada, por tanto, la posibilidad de monetizar el video caerá drásticamente[3].
Fuente: YouTube Creators Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=-JzXiSkoFKw

Críticas y comentarios

Las críticas no se hicieron esperar.  A continuación, algunas de las más importantes: 

La pregunta del millón:  ¿Qué califica como made for kids?   

Dadas la reglas de juego, cada creador de contenido deberá determinar si su video califica como creado para niños. No obstante ello, remotamente YouTube, utilizando su sistema de aprendizaje automático, se encargará de realizar esta calificación. Por lo que, la pregunta es determinar qué realmente califica como “creado para niños”.   

La pregunta, en principio, es fácil de responder: made for kids significa videos cuyo target sean claramente niños (menores de 13 años). Sin embargo, para YouTube, contenido “para niños” no solo se determinará tomando en cuenta el tema del video, sino (i) si aparecen niños o personajes infantiles en el mismo, (ii) si aparecen personajes animados populares entre los niños; (iii) si existen historias relatadas con juguetes; y,  (iv) si se usa canciones, historias o poemas infantiles entre otros. 

Al respecto, no dudo que estos estándares no sean los razonables. Ciertamente, la mayoría de videos que al día de hoy contienen estos elementos realmente son dirigidos a niños (su target). Pero, hay algo que preocupa a los creadores de contenido y es que la aplicación del Machine Learning será la que en última instancia determine si el contenido es para niños o no.

Esta máquina, señalan algunos, no conoce de contextos, no sabe de circunstancias, sentidos de humor y ejemplos. Ello, ya se evidenció en su aplicación con los casos de copyright  que día a día desmonetiza contenido legítimo en virtud del fair use.

Entonces, por ejemplo, pese a que el contenido de un unboxing de figuras de acción o análisis de películas infantiles sean de contenido adulto, machine learning puede calificarlo como made for kids y aplicar todas los nuevos cambios.

Fuente: Twitter del creador de contenido Pixel Dan en el que señala que YouTube ha catalogado su contenido como para niños

¿Qué genera a la larga esta nueva medida?   

Aún si la Machine Learning funcione perfectamente (es decir, que identifique de manera precisa canales o videos de contenido para niños), lo cierto es que la medida que se encuentra implementada en YouTube generará consecuencias, por lo menos en dos niveles.

El primer nivel de consecuencia es claramente una tendencia al diseño de contenido cada vez más “adulto”. Ello pues al no poder monetizar contenido para niños, los canales se verán forzados a cambiar su dirección de público y diseñar otro producto más maduro. Esta disminución de canales para niños de por si representa un aspecto negativo de la medida. 

En lugar de generar un ambiente propicio para el desarrollo de contenido de calidad para niños, YouTube (ahora mas que nunca) se convertirá en un portal hostil para su desarrollo. Ello pues la medida que se está implementando no hará que menos niños dejen de ver YouTube, simplemente hará que busquen otros canales que no necesariamente sean dirigido para ellos.

Un segundo nivel de impacto se encuentra relacionado con el contenido de YouTube. En teoría, esta plataforma “vela” porque el contenido que se difunda en su portal sea family friendly. Es decir, videos que todos los miembros de una familia (incluidos, obviamente, niños) puedan ver. Si un creador de contenido de calidad, desea monetizar sus videos tiene que hacer su contenido famlily friendly pero sin caer en la categoría de made for kids. Como vemos, este es un reducido ámbito de actuación en el que ahora en adelante, deberán de trabajar los creadores de contenido. Al respecto, considero que direccionar de esta forma la calidad creativa en cierta manera puede albergar un nivel de censura. Esta cuestión, mas allá, incluso de la presente discusión, si considero que podría ser evaluada eventualmente por la FTC.  

¿Qué debe cambiar: La COPPA o la Política de YouTube?  

A raíz de toda esta problemática, algunos señalaron que YouTube no era más que un simple ejecutor de la norma y que en todo caso, era la normativa COPPA la que debía modificarse debido a que su contenido no se ajustaba a los estándares actuales del mundo digital.

Al respecto, la ley COPPA, desde mi punto de vista, no requiere modificarse o por lo menos no requiere un ajuste estructural. En palabras sencillas, la normativa de protección de menores en el mundo digital tiene fundamentos correctos y es una norma bastante funcional. La finalidad de COPPA es la proteger a los niños de la vulneración de su privacidad y para acceder a esta información se solicita (como ciertamente sucede en la mayoría de países con políticas de protección de data) la información y el posterior consentimiento de los padres para realizar acciones tales como el envío de publicidad personalizada obtenidos a través de cookies.

La normativa protege algo que precisamente YouTube hacía. La compañía recolectaba información personal y la utilizaba para autogenerarse beneficios económicos. Parte de esta ganancia, la compartía con los creadores de contenido pero, era esencialmente YouTube quien tenia el control de la información. Por ello, la multa de 170 millones de dólares.  

Lo que quizás sí podría solicitarse es un cambio en la política que YouTube ha implementado. Es importante recordar que lo que pide la normativa COPPA es, en lenguaje sencillo, el consentimiento previo e informado para el envío de publicidad especializada. No restringe o prohíbe el envío del mismo. Y esto es algo que YouTube, desde mi consideración, no pretende hacer.

La compañía no quiere diseñar un mecanismo (que ciertamente comprendemos es complicado) que permita brindar el consentimiento de los padres y, en su lugar, ha elaborado una política más agresiva de erradicación de interacción, trasladando la responsabilidad hacia los creadores de contenido.  

Entonces, si aplicamos estrictamente lo que indica la COPPA, lo cierto es que no es necesario llegar a desmonetizar el video y quitar opciones de interacción, sino buscar otra forma de cumplir con la ley. Y eso, por el momento y de la manera en como lo percibimos, no lo hace YouTube.

Pero, no todo es malo. En los últimos años hemos visto que la FTC (agencia históricamente dedicada al análisis de la competencia en libre mercado) está tratando de aprender del mundo digital y quiere aprender el manejo de este mercado en particular. Y dado que la COPPA se revisa cada 10 años, para el año 2023, esta norma puede modificarse, estableciendo nuevas políticas más amigables, tanto para los creadores de contenido como para los usuarios. Por ello, la FTC está reuniéndose con creadores de contenido para conocer más a fondo este mercado, por lo que es altamente importante ser parte del cambio.   

Finalmente, en su video de noviembre de 2019, el conocido creador de contenido PewDiePie señaló, de manera muy acertada, lo siguiente: “(…) ¿por qué es culpa de YouTube o de otros que tu hijo esté en internet [sin tu permiso]?(…) nunca es culpa de los padres, siempre es culpa de alguien más”.

En efecto, en este caso quizás la verdadera respuesta no esté en la prohibición y la censura, sino en la educación y el control.

Nuevamente, el problema no es la tecnología sino lo que hacemos con ella.


Notas al pie de pagina:

[1] Federal Trade Comission. Google and YouTube Will Pay Record $170 Million for Alleged Violations of Children’s Privacy La. Disponible en: https://www.ftc.gov/news-events/press-releases/2019/09/google-youtube-will-pay-record-170-million-alleged-violations

[2] En el año 2013, la norma COPPA fue modificada con la finalidad de incluir como información personal el uso de cookies.

[3] Sitios especializados como, TubeFilter señalan que cuando un video no tiene personalized adds pierde entre el 60% y 90% de sus ganancias. Esto en comparación con la publicidad general que su canal recibirá tras la aplicación de las nuevas políticas. Fuente: https://culturacolectiva.com/tecnologia/cambios-en-terminos-de-youtube-y-lo-que-significa

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María del Pilar Segura
Abogada por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Me interesan los temas relacionados con el Derecho de la Competencia, Data Privacy y Regulación Digital. Creo en la libertad con responsabilidad.

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