¿Es mejor prevenir o lamentar?: Análisis de la fusión de Google y Fitbit

Con fecha 17 de diciembre de 2020, la Comisión Europea aprobó la compra por 2,100 millones de dólares americanos de la empresa dedicada a la comercialización de smartwatches, Fitbit, por parte de Google, bajo condiciones tales como:

  • El compromiso de Google de mantener una separación técnica entre los datos de los usuarios de Fitbit y el negocio de publicidad digital de la empresa absorbente. En esta misma línea, asegura que los usuarios de Europa podrán denegar el uso de sus datos de salud en su cuenta de Google.
  • Google se asegurará de que su sistema operativo para smartphones, Android, siga siendo compatible con los smartwatches vendidos por las fabricantes competidoras, tales como Samsung Electronics.

  • Asimismo, se acordó que las condiciones expuestas tendrán un término de aplicación de 10 años, pudiendo prorrogarse por un periodo equivalente.

  • Por último, el cumplimiento de las condiciones acordadas para la aprobación de la fusión será supervisado por un fideicomiso independiente.

Al respecto, la Comisión Europea ha considerado que mediante el acuerdo de las condiciones señaladas, se impedirá que Google domine el mercado de salud digital ya sea, mediante el acceso a la base de datos de Fitbit, o con el control de los softwares de los smartphones. No obstante, consideramos que la aprobación de la fusión en mención presenta dos problemas.

Por un lado, las condiciones adoptadas por Google para la aprobación de la compra de Fitbit presentan vacíos que podrían dar lugar a la comisión de actos de abuso de posición de dominio. Por otro lado, la aprobación de la fusión por parte de la Comisión Europea sienta un precedente arriesgado para futuros procedimientos de control previo de fusiones y adquisiciones del mercado tecnológico. A continuación, detallamos.

Actos de abuso de posición de dominio

Respecto a lo primero, consideramos que se presentan los siguientes vacíos en las condiciones adoptadas por Google para el proceder de la fusión con Fitbit:

En primer lugar, Google se ha comprometido con la Comisión Europea a limitar el acceso directo del negocio publicitario de la información de salud de los usuarios de Fitbit. Al respecto, ¿mediante esta condición se impide a Google acceder a estadísticas de Fitbit para mejorar la calidad de su negocio publicitario? De la redacción de la condición en mención, pareciera que no. Así, esto representa un potencial problema, ya que Google se encuentra en la posibilidad de explotar este vacío y usarlo a su favor para aumentar su poder dominante en el mercado de salud digital y de publicidad digital.

En segundo lugar, con relación al compromiso de Google de dar el mismo acceso de las herramientas de Android a otras empresas competidoras del mercado de smartwatches, podría la empresa reservarse las innovaciones sobre el software de salud de los smartphones. Evidentemente, sigue existiendo el riesgo de que Google favorezca a sus propios smartwatches, y excluya del mercado relevante a otros competidores.

Así bien, el problema respecto a las condiciones acordadas entre Google y la Comisión Europea radica en que es difícil monitorear el cumplimiento de las empresas. Asimismo, en caso Google se valga de los vacíos, el daño al mercado ya se produjo. Es decir, que cualquier sanción o medida que vaya a imponer la Comisión Europea no podrá remediar el daño producido y el costo social incurrido. Tales daños son mejor prevenirlos que remediarlos mediante los largos y costosos procedimientos ex post.

Precedente para procedimientos de control previo de fusiones y adquisiciones en el mercado tecnológico

Respecto a lo segundo, la fusión entre Google y Fitbit no solo representa un grave riesgo para el adecuado funcionamiento del mercado, sino también representa una grave amenaza a la protección e integridad de la información sensible de miles de usuarios. Así bien, se presenta un riesgo para el adecuado funcionamiento de los mercados, en tanto que Google, ya teniendo posición dominante en el mercado digital, aumentará su poder de mercado.

Asimismo, Google participará en el mercado de smartwatches, con lo que se presentará un escenario idóneo para concretar actos de abuso de posición de dominio entre ambos mercados. Ello podría traer como consecuencia la exclusión de los competidores de ambos mercados, atomizándose así la estructura de los mercados en mención.

En esa misma línea, al encontrarnos ante un mercado atomizado y con un alto grado de concentración en el que compiten agentes económicos con un gran porcentaje de participación, se produce un incentivo negativo para el ingreso de nuevos competidores. Así, nos alejaríamos cada vez más del modelo de “competencia perfecta”.

Ahora bien, como ha sido mencionado en líneas anteriores, la fusión aprobada por la Comisión Europea representa un grave riesgo para la información sensible de miles de usuarios. Así, encontramos de por medio información relacionada con la salud de las personas. Esta información podría ser utilizada de manera ilegítima por Google, para aumentar su cuota en el mercado, generando un perjuicio directo a los avances normativos de los últimos años sobre la protección de los datos personales.

Ahora bien, Google se ha comprometido a mantener una separación técnica entre la base de datos de Fitbit y el negocio de publicidad. Sin embargo, ¿qué nos garantiza que la empresa cumplirá con esta condición? Como ha sido mencionado, es difícil asegurar el cumplimiento de las condiciones acordadas. Muchas empresas verán más eficiente incumplir con las condiciones y someterse a un procedimiento ex post, dado el largo plazo que toma la definición de una medida en dicha instancia.

A partir de lo expuesto, cabe preguntarse ¿es mejor prevenir o “apagar incendios”? Definitivamente es mejor y más eficiente prevenir, más aún siendo tan evidentes los riesgos provenientes de la operación de concentración de Google y Fitbit, y encontrándose de por medio bienes tan fundamentales como los datos personales sobre la salud de miles de personas. En tal sentido, nos encontramos en desacuerdo con la decisión adoptada por la Comisión Europea, y peor aún con la forma de ejecución de la misma.


*Las opiniones expresadas en este artículo son del autor y no reflejan necesariamente el punto de vista de los administradores del blog The Crypto Legal ni de la asociación Lawgic Tec

- Aviso Publicitario-
Adriana Delgado Pollandt
Estudiante de undécimo ciclo de la Universidad de Lima (Perú) perteneciente al décimo superior. Actualmente se desempeña profesionalmente en el área de Derecho Regulatorio y Derecho de la Competencia. Publica mensualmente una columna sobre temas actuales de derecho para la revista virtual Voz Actual.

Similares

1,954FansMe gusta
514SeguidoresSeguir
91SeguidoresSeguir

Suscríbete

*Todos los campos son requeridos
es Spanish
X