El DNI electrónico: ahora es el momento

En los últimos años, ha sido evidente el crecimiento acelerado de la tecnología, gracias en buena medida al internet. En este contexto de acelerado crecimiento tecnológico, Klaus Schwab, fundador del Foro Económico Mundial (FEM), [i] expuso en el 2016 su perspectiva acerca de la Cuarta Revolución Industrial, consistente en la revolución digital en curso, siendo el tema central del FEM de ese año.

Por otro lado, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció el acceso a internet como un derecho humano[ii], constituyendo éste un hito importante para el desarrollo digital en curso. Dicho esto, y sin desconocer los riesgos que implica el uso de internet, el presente artículo se enfocará en la firma electrónica como herramienta para efectuar transacciones en línea, que son posibles de ser efectuadas desde cualquier lugar en el que se encuentren los usuarios.

Sobre ello, es de mencionar que el marco normativo vigente en el Perú ha previsto que la manifestación de voluntad puede ser expresada por medios electrónicos. Al respecto, el Código Civil en sus artículos 141[iii], 141 – A[iv] y 1374[v] establece disposiciones aplicables a la contratación electrónica, evidenciándose que la manifestación de voluntad puede ser efectuada por medios electrónicos. En esa línea, la Ley de Firmas y Certificados Digitales (Ley N° 27269) dispone que debe entenderse como firma electrónica “a cualquier símbolo basado en medios electrónicos utilizado o adoptado por una parte con la intención precisa de vincularse o autenticar un documento cumpliendo todas o algunas de las funciones características de una firma manuscrita”.

Corresponde señalar que la firma manuscrita cuenta con las siguientes características[vi]: a) Autoría[vii]; b) Integridad[viii]; y, c) No repudio[ix].  La firma electrónica, que es un género amplio de símbolos en medios electrónicos, deberá cumplir con todas o algunas de las características de la firma manuscrita. Mientras que la firma digital, que es una especie de firma electrónica y está basada en criptografía asimétrica, cumple con estas características; por ello, la firma digital tiene el mismo valor que la firma manuscrita.

En esa línea de ideas, los contratos celebrados en internet se encuentran expuestos a distintos niveles de riesgo[x]. Convivimos, por un lado, con acuerdos de bajo riesgo, que en la mayoría de oportunidades no ameritaría invertir en mecanismos que garanticen todas las características de una firma manuscrita, siendo suficiente concretar la transacción mediante un tipo de firma electrónica distinto a la firma digital. Mientras tanto, tratándose de operaciones de alto o muy alto riesgo, será recomendable el uso de una firma digital.

Ahora bien, debemos reconocer los esfuerzos realizados en la administración pública durante esta época de confinamiento, ya que varias instituciones públicas han habilitado el uso de firmas electrónicas en casos concretos. Por ejemplo, se estableció que los empleadores suscriban documentos laborales mediante firma electrónica; también, la Superintendencia Nacional de Registros Públicos determinó que es posible la emisión del certificado literal de partida registral con firma electrónica.

Además, se ha emitido normas que reconocen la necesidad de modernizar el Estado. Sobre el particular, la Ley de Gobierno Digital aprobado por Decreto Legislativo N° 1412, establece sobre la Identidad Digital que es el Documento Nacional de Identidad electrónico (DNIe) el documento que acredita presencial y no presencialmente la identidad de las personas, conteniendo un certificado digital el cual permite firmar digitalmente[xi].

Asimismo, esta ley determina que los funcionarios y servidores públicos pueden hacer uso del DNIe para ejecutar sus funciones. No obstante, a la fecha, las entidades de la administración pública, salvo contadas excepciones, no han establecido procedimientos para el uso del DNIe en sus actos de administración interna, siendo de vital importancia hacerlo para incentivar su uso masivo.

Conforme se ha desarrollado, el marco normativo actual permite adoptar acuerdos mediante la firma electrónica y la firma digital, pudiéndose optar por cualquiera de las dos en razón al riesgo que sea asumido.

Finalmente, algunas ideas de cierre para incrementar el uso del DNIe y la firma digital:

  1. es tarea de las entidades públicas utilizar el DNIe en los actos de administración interna que realicen y, también, dictaminar las normas que determinen la forma en la que los usuarios accedan a sus servicios utilizando la firma digital;
  2. identificada la importancia de que las personas cuenten con DNIe para así hacer uso de firmas digitales, se debe tomar las medidas necesarias (ej. campañas y promociones) para que los ciudadanos que aún no cuentan con este documento no esperen hasta la fecha de vencimiento del DNI para recién adquirir el DNIe; y,
  3. el gobierno debe brindar más información sobre las ventajas de usar el DNIe para celebrar acuerdos por medios digitales, puesto que en ocasiones no es miedo a utilizarlo, sino desconocimiento.

[i] KlausSchwab, The Fourth Industrial Revolution, World Economic Forum, 2016.

[ii] https://undocs.org/A/HRC/32/L.20

[iii] Artículo 141.- Manifestación de voluntad

La manifestación de voluntad puede ser expresa o tácita. Es expresa cuando se realiza en forma oral, escrita, a través de cualquier medio directo, manual, mecánico, digital, electrónico, mediante la lengua de señas o algún medio alternativo de comunicación, incluyendo el uso de ajustes razonables o de los apoyos requeridos por la persona.

[iv] Artículo 141-A.- Formalidad En los casos en que la ley establezca que la manifestación de voluntad deba hacerse a través de alguna formalidad expresa o requiera de firma, ésta podrá ser generada o comunicada a través de medios electrónicos, ópticos o cualquier otro análogo (…).

[v] Artículo 1374.- Conocimiento y contratación entre ausentes

Si se realiza a través de medios electrónicos, ópticos u otro análogo, se presumirá la recepción de la declaración contractual, cuando el remitente reciba el acuse de recibo.»

[vi] Morales Cáceres Alejandro. “La Firma Electrónica y Firma Digital como mecanismos de Contratación Electrónica”: Recuperado de: https://www.thekeyperu.com/la-firma-electronica-y-firma-digital-como-mecanismos-de-contratacion-electronica/

[vii] Elemento que permite identificar al firmante.

[viii] Garantía que el contenido no ha sido alterado.

[ix] Garantizar que el firmante no puede negar la transacción.

[x] Revoredo Palacios, Abel. “¿Cómo firmar contratos en época de cuarentena?: Recuperado

de: https://gestion.pe/blog/cyberlaw/2020/03/como-firmar-contratos-en-epoca-de-cuarentena.html/?ref=gesr

[xi] Artículo 45º.- Del Documento Nacional de Identidad electrónico (DNIe) El Documento Nacional de Identidad electrónico (DNIe) es un Documento Nacional de Identidad, emitido por el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil – RENIEC, que acredita presencial y electrónicamente la identidad personal de su titular, permitiendo la firma digital de documentos electrónicos

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José Gálvez
Abogado por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), con segunda especialidad en derecho administrativo por la misma universidad. Interesado en el sistema financiero, economía colaborativa, finanzas colaborativas, fintech, legal tech y transformación digital. Actualmente trabajo en el Departamento de Asuntos Institucionales y Sanciones de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP. Correo electrónico: jgalvezv@pucp.pe

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