El Caso Uber: Corte Suprema de Reino Unido reconoce vínculo laboral con sus conductores

La Corte Suprema de Reino Unido indicó que los conductores de Uber no son autónomos, sino que tienen una relación laboral con Uber. Pero este resultado fue producto de una ardua batalla legal iniciada en 2016, cuando dos ex conductores de la aplicación demandaron su reconocimiento como trabajadores de Uber y los derechos que esa condición conlleva, señaló BBC.

La posición de Uber desde siempre ha sido que es una intermediaria entre los usuarios conductores (o “socios conductores”) y los usuarios pasajeros, de esta forma, de ninguna manera ha consentido que exista alguna relación de subordinación entre ellos y los conductores. Sin embargo, dada la particularidad de los servicios de Uber, y la amplia diferencia con los esquemas laborales “tradicionales”, es posible que su modelo de negocio se preste a diversas interpretaciones. Y, de hecho, así ha sido en múltiples fueros jurisdiccionales en el mundo con el objetivo de alcanzar la “primacía de la realidad”.

¿Cuáles son las particularidades del modelo de negocio de Uber que indicaron subordinación a juicio de la Corte Suprema?

  • Uber fija la tarifa.
  • Uber establece los términos del servicio.
  • Uber mantiene el control sobre las solicitudes de los viajes.
  • Uber monitorea el servicio del conductor mediante su sistema de calificación de estrellas y ello le da la potestad para dejarlo fuera de la plataforma.

¿Subordinación?  Implica las facultades de dirección, fiscalización y sanción (bajo criterios de razonabilidad). Sin mayor análisis, las particularidades del negocio de Uber parecerían coincidir con las facultades propias de una relación de subordinación.

¿Qué indicó Uber? El gerente general regional de Uber para el norte y este de Europa sostuvo: “Respetamos la decisión del Tribunal, que se centró en un pequeño número de conductores que utilizaron la aplicación Uber en 2016, desde ese entonces, hemos realizado algunos cambios significativos en nuestro negocio, guiados por conductores en cada paso del camino. Estos incluyen dar aún más control sobre cómo ganan y brindar nuevas protecciones

Dado que la subordinación se determina en base a las particularidades del negocio, es factible realizar ciertas modificaciones para que mantenga coherencia con su posición de intermediadora. Modificaciones que, de acuerdo al gerente general en el norte y este de Uber, ya se ha realizado.

¿Cuál es la situación en otros países?

Uruguay (2019): Juez Letrado de Trabajo de Montevideo reconoció el vínculo laboral entre el conductor y Uber. Argumento clave: “Uber sin sus conductores no sería una actividad factible, los ingresos de Uber no dependen exclusivamente de la entrega de su software”

Brasil (2017): Juez de Trabajo del 33 Juzgado de Belo Horizonte indicó que Uber Brasil debía registrar el contrato de trabajo de sus conductores, reconociendo así la relación laboral entre las partes.

España (2014): los servicios de Uber fueron suspendidos en España, entre otras razones, porque sus conductores operaban sin licencia. Sin embargo, la Inspección de Trabajo y de la Seguridad Social también indicó que Uber clasificaba erróneamente a los conductores como autónomos cuando debió considerarlos sus trabajadores laborales.

Perú (2019): la Sala Especializada de Competencia Desleal del Indecopi indicó que Uber no es una empresa de transportes, ni una empresa de taxi, se trata de una empresa intermediadora que únicamente “sirve como un mecanismo para contactar a una persona con un prestador/proveedor del servicio de taxi”. Si se trata de una “prestador de servicio de taxi” tal actividad se realiza de forma independiente a la empresa, sin ningún vínculo laboral. Sin embargo, otros indican que los usuarios conductores no son precisamente “proveedores de servicio de taxi” como lo podría ser aquellos que se dedican exclusivamente a esta tarea por un largo periodo de tiempo, sino que podría tratarse de usuarios que realizan servicios ocasionalmente, o en sus tiempos de ocio. A esa figura se le conoce como “prosumidor”, es decir, alguien que, siendo un consumidor, puede ocasionalmente prestar el servicio.

Finalmente, no se puede desconocer que existen indicios de “laboralidad” en el modelo de negocio de Uber, con lo cual, es probable que cada vez más sean las instancias jurisdiccionales que declaren tales derechos laborales. Sin embargo, no debemos olvidar el esquema colaborativo detrás de Uber, su negocio se trata precisamente de conectar la necesidad con la oferta de un servicio, no es una empresa de taxis.

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Marilú Lazo
Abogada por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Directora del Blog The Crypto Legal, cuenta con experiencia en asesoría corporativa, protección al consumidor, así como en materia de protección de datos personales y nuevas tecnologías.

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