Blockchain: desde transacciones hasta el registro de bienes inmuebles

El presente artículo les pertenece en co-autoría a Cecilia Kahn y Maria Alejandra Ortiz.

De seguro, muchos hemos escuchado sobre el blockchain y, principalmente, porque se encuentra asociado a transacciones e inversiones con criptoactivos como el bitcoin; sin embargo, esta tecnología también es utilizada para (a) el registro de bienes inmuebles en Estados Unidos, Colombia y Brasil, (b) el registro de automóviles[1] y (c) hasta para llevar un control adecuado sobre la calidad de alimentos comercializados en centros como Walmart. ¿Cómo se creó?, ¿en qué consiste? y ¿cuáles son sus usos? son algunas de las preguntas que absolveremos en las siguientes líneas.

¿Cómo surgió?

El blockchain se hizo conocido con la publicación del artículo de Satoshi Nakamoto[2], que explicaba un sistema de dinero electrónico en efectivo entre pares llamado bitcoin (Bitcoin: A Peer-to-Peer Electronic Cash System) y que se basaba en el uso de una estructura de datos blockchain para su funcionamiento. De ese modo, el blockchain, en sus inicios, se utilizó en operaciones con bitcoins.

¿Qué es? ¿Cómo funciona?

El blockchain es una estructura de datos que funciona en un entorno sin operador o autoridad central, y que puede individualizar e identificar cúmulos de datos de forma segura, en función al uso de un identificador único o hash irrepetible, el cual permite registrar cualquier tipo de transacciones, operaciones o negocios que se requieran tener documentados, es por ello, que se suele hacer el símil de la tecnología blockchain con una especie de “libro mayor”, ya que este no es otra cosa que una base de datos compartida y pública entre las partes que registra todas y cada una de las transacciones.

Así, la existencia del blockchain se sustenta en lo siguiente (i) la construcción de una cadena de bloques, en el cual cada bloque se encarga de empaquetar cada una de las transacciones realizadas, (ii) un registro de transacciones compartido, (iii) el consenso de todos los usuarios para verificar las transacciones, (iv) un contrato que determine las reglas de funcionamiento de las transacciones; y, (v) el uso de la criptografía.

Dichos componentes permiten el funcionamiento del blockchain de la siguiente manera:

  1. En primer lugar, cada transacción será agrupada en un bloque, el cual es un conjunto de transacciones aprobadas y de códigos alfanuméricos que permiten a cada bloque enlazarse con el bloque anterior y posterior e ir formando una cadena.
  2. Luego, dichos bloques serán verificados por computadoras, llamados “mineros”, cuyo fin es aportar su poder computacional para verificar las transacciones y autorizar la adición de bloques nuevos.
  3. Finalmente, una vez terminada su validación, las transacciones contenidas en los bloques serán distribuidas a todos los nodos que forman parte de esa red, es decir, a todos los ordenadores que utilicen la red, quienes manejan un software que almacena y distribuye una copia actualizada de dicho blockchain.

Por tanto, el blockchain se puede representar a través de un software de infraestructura, es decir, un “programa de ordenador” o software diseñado para ayudar a las organizaciones empresariales a realizar tareas básicas que apoyen sus procesos internos y transacciones comerciales. Ello se muestra con la diversidad de softwares de blockchain que existen en el mercado tales como: Ethereum, Hyperledger, Kaleido Blockchain o Amazon Managed Blockchain.

Como se evidencia la tecnología blockchain resalta frente a otros tipos de registros electrónicos por sus características de publicidad, independencia, autonomía, transparencia y seguridad en las transacciones. Ello se debe a que los registros de transacciones guardados son inmutables, en tanto, cualquier intento de modificación o vulneración implica una modificación que deberá registrarse en todos los ordenadores conectados, por lo que, cuanto más grande sea la cadena, más segura será la misma.

¿En qué casos se utiliza el blockchain?

Como se ha comentado anteriormente, el uso de blockchain para bitcoins ha sido el más conocido y estudiado; sin embargo, su uso se ha extendido a diversas actividades, tales como:

Transacciones financieras

Las operaciones financieras electrónicas comunes requieren necesariamente de la presencia de un tercero confiable, tal como un banco, Google Wallet o Paypal, quienes se encargan de conciliar operaciones y recibir un beneficio a cambio; sin embargo, el blockchain aplicado a operaciones financieras permite pasar de un esquema centralizado a un sistema distribuido que reemplaza procedimientos de transacciones lentos y costosos por pagos rápidos y seguros. Por ejemplo, la fintech “Billon” de origen polaco brinda soluciones a empresas de e-commerce mediante el uso de blockchain, permitiendo que se realicen pagos con cualquier entidad financiera a costos muy bajos y de manera sencilla, ya que provee una red de blockchain privada que no requiere de ninguna autoridad central, intermediarios financieros y es seguro por tratarse de un registro inmutable, transparente y encriptado.

Registro de propiedad

El registro de propiedad inmueble, como muchos seguramente hemos experimentado en algún momento, es un proceso que puede tardar, presentar errores y hasta darse casos de registros de inmuebles a nombres de personas que no son los reales propietarios, ello debido al número de personas que intervienen para que se lleve a cabo, pudiendo ser las partes que realizarán la transacción, agentes de bienes raíces, notarías, bancos, empresas de seguros, registradores e incluso jueces. En la actualidad, países como Reino Unido, Japón, Colombia y Estados Unidos, han apostado por utilizar el blockchain para crear un registro de propiedad inmueble que permita agilizar los trámites, reducir la burocracia y mantener la trazabilidad de cada operación, lo que permitirá conocer el registro de documentos con transparencia y así evitar las falsificaciones. Asimismo, Suecia, cuyo organismo encargado de la propiedad de tierras se encuentra digitalizado al 100%, en 2017, adoptó la tecnología blockchain para el registro sobre tierras e inmuebles logrando reducir el proceso de registro de meses a tan solo horas[3].

Asimismo, según el director del Observatorio Fintech de la empresa española Everis[4]  el blockchain sería útil no solo para el registro de bienes inmuebles, sino también para el registro de sucesiones testadas, poderes otorgados por personas naturales y todos los actos relacionados a personas jurídicas, inclusive, para el registro de patentes, signos distintivos y derechos de autor en cuyo caso empresas, artistas o autores podrían registrar su invención u obras dejando constancia de todo el proceso que han realizado para llevar a cabo su creación[5], mediante el registro de todos los documentos que prueban que ellos han sido los creadores y vinculando un hash (algoritmo matemático)[6] a su invención u obra, de ser el caso.

Smart contracts

El uso del blockchain para generar contratos inteligentes (smart contracts) consiste en escribir los términos de la transacción en un código informático que es firmado criptográficamente por las partes intervinientes e ingresados en el blockchain, de manera que, los mismos se ejecutarán automáticamente cuando se cumplan las condiciones previstas. Un ejemplo propuesto por Benjamín Yahari Navarro[7]sería la venta o alquiler de un automóvil. Se podría hacerlo a través de blockchain pagando con monedas digitales. El comprador obtiene el recibo que es un smart contract, y la llave digital que llega a este en la fecha especificada. Si la llave no llega a tiempo, se le reembolsa el dinero. Si llega a ambas partes, reciben lo acordado a tiempo. El sistema funciona con la premisa de Si-entonces y tiene como veedores a mucha gente, así que se puede esperar un delivery sin inconvenientes. Si te doy la llave, de seguro obtengo mi pago, si envías cierto monto de bitcoin, por ejemplo, recibirás la llave del automóvil. El documento es automáticamente cancelado después de la fecha, y el código no puede ser interferido por ninguno sin que el otro sepa, ya que todos los participantes son alertados simultáneamente”.

Al llevarse a cabo transacciones de dicha manera, cabe preguntarse ¿será necesario contar con los notarios para que certifiquen estas transacciones? En algunos casos tal vez pueda prescindirse de ellos; sin embargo, dicha decisión deberá tomarse según las disposiciones de la legislación que sea aplicable en cada país y siempre que no exista ningún tipo de formalidad que impida el uso de los smart contracts y los efectos jurídicos que conlleva. Al respecto, el 2017, en Ucrania se realizó la primera compra-venta de un inmueble mediante contratos inteligentes, cuyas cláusulas previamente pactadas se ejecutaron automáticamente, sin la intervención de terceros y gracias al uso de criptomonedas ether y tokens[8] de la inmobiliaria Propy[9]. De esa manera, se consolidó el primer caso de transacciones inmobiliarias a través de blockchain.

Voto electrónico

La utilización de la tecnología blockchain para votar electrónicamente podría servir como solución para cubrir las vulnerabilidades y ataques de hackers que se han presentado en algunas elecciones en las que se propuso el voto electrónico, en tanto, al registrarse cada voto en una transacción en la cadena de bloques y se encripten, se podrán mantener protegidas las identidades de los votantes, llevar el conteo de los votos de manera pública e inmutable y visualizar si algún voto ha sido cambiado o removido, con lo cual se puede garantizar un sistema electoral transparente.

Administración Pública

Los gobiernos pueden utilizar el blockchain para crear un historial de las transacciones que realicen los funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones, lo que impediría, que, una vez ingresada la transacción, se cambien los datos de la cadena. Este tipo de tecnología, podría ser utilizada por los gobiernos en casos de licitaciones para garantizar que se cumplan todas aquellas pautas y condiciones que forman parte de un proceso de contratación pública y, de tal manera, evitar que se modifique información o corrompa el proceso.

Los casos antes mencionados, han sido algunos ejemplos en los que se vienen utilizando la tecnología blockchain; sin embargo, seguramente, ésta podrá ser utilizada para otros propósitos, en cuyo caso, consideramos que será necesario primero conocer qué implica esta tecnología, cómo funciona, las ventajas que ofrece y cómo utilizarla correctamente en cada caso particular. Hacer uso del blockchain es un reto que todos debemos asumir, por lo que, creemos conveniente que se promuevan proyectos que utilicen blockchain y cualquier otro tipo de tecnología que permita realizar transacciones de forma segura y con menores costos.


[1] En mayo de 2018, Ford, General Motors, BMW y Renault formaron la Mobility Open Blockchain Initiative (MOBI).

[2] Satoshi Nakamoto es el seudónimo que identifica a la persona o equipo que creó dicho criptoactivo y que en la actualidad es el más famoso. Éste se crea, transfiere y deposita de forma electrónica y se encuentra protegido criptográficamente.

[3] The Wall Street Journal, 6 de marzo del 2018 en ““A Pioneer in Real Estate Blockchain Emerges in Europe” disponible en https://www.wsj.com/articles/a-pioneer-in-real-estate-blockchain-emerges-in-europe-1520337601.

[4] Javier Ibáñez Jiménez. Director del Observatorio Fintech, Everis an NTT DATA Company, en “Blockchain, ¿El nuevo notario?”, páginas 6 y 11, disponible en https://repositorio.comillas.edu/xmlui/bitstream/handle/11531/14564/Blockchain_el_nuevo_notario.pdf?s

[5]  Benjamin Yahari Navarro “Blockchain y sus aplicaciones”, página 14, disponible en http://jeuazarru.com/wp-content/uploads/2017/11/Blockchain.pdf

[6] Función criptográfica hash es un algoritmo matemático que transforma cualquier bloque arbitrario de datos en una nueva serie de caracteres con una longitud fija, e independientemente de la longitud de los datos de entrada, el valor hash de salida tendrá siempre la misma longitud. Es utilizado, entre otros usos, para verificar la inmutabilidad del documento o archivo multimedia al que se ha aplicado un hash. Recopilado de “¿Qué Es Un Hash Y Cómo Funciona?”, 10 de abril del 2014, disponible en  https://latam.kaspersky.com/blog/que-es-un-hash-y-como-funciona/2806/

[7] Benjamin Yahari Navarro OP CIT página 12.

[8] Son códigos que permiten proteger datos sensibles en una transacción.

[9] Banco BBVA, “¿Puede blockchain cambiar la manera en cómo compramos casas?”, disponible en https://www.bbva.com/es/puede-blockchain-cambiar-la-forma-en-que-compramos-casas/

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Cecilia Kahn
Cecilia Kahn es abogada por la Universidad de San Martín de Porres y tiene estudios de postgrado en derechos de autor en la Universidad Complutense de Madrid y cursa un PEE en la Universidad Esan. Cecilia cuenta con más de 7 años de experiencia en temas relacionados a Protección de Datos Personales, Seguridad de la Información y Nuevas Tecnologías, así como asesoría legal para Startups, incluyendo Venture Capital. Actualmente, se desempeña como asociada y líder del área de Nuevas Tecnologías y Protección de Datos Personales de CMS Grau

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